El recorrido dentro de la cuenta es corto, pero conviene hacerlo con cuidado. El punto sensible no es el botón final: es que la información cargada coincida con tu perfil y con el destino de cobro.
Antes de avanzar, fijate que tengas la cuenta verificada. Si ese estado todavía no aparece aprobado, el proceso puede frenarse a mitad de camino o quedar en revisión. También pesa que el método de pago de salida guarde relación con el usado al depositar.


